16″ WUXGA IPS, AMD Ryzen AI 7 445 (6N, 4.6GHz), 32GB RAM LPDDR5x, 512GB SSD, 1800g, 26h, Windows 11, Teclado QWERTY Español
Buscar los mejores portátiles LG tiene bastante sentido cuando quieres algo más ligero de lo habitual, una pantalla generosa y suficiente potencia para trabajar durante años. La familia LG gram lleva tiempo apostando precisamente por esa combinación, aunque dentro de ella hay versiones muy distintas y no todas encajan con el mismo comprador.
Aquí hay que mirar algo más que el procesador que aparece en la ficha. La RAM, el SSD, el panel, la batería, la gráfica, el peso y las conexiones cambian por completo la elección. Un ordenador con un chip muy potente puede ser una compra peor para ti que otro algo más sencillo si después pesa más, tiene menos memoria o monta una pantalla que no te resulta cómoda.
La tabla que acompaña a esta guía sirve como punto de partida. Pero como las referencias disponibles en Amazon cambian, lo importante es entender qué dispositivo buscar dentro de LG gram y por qué.
| Imagen | Producto | Especificaciones | Precio |
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LG gram 16 |
16″ WUXGA IPS, AMD Ryzen AI 7 445 (6N, 4.6GHz), 32GB RAM LPDDR5x, 512GB SSD, 1800g, 26h, Windows 11, Teclado QWERTY Español |
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LG gram 16 |
16″ WQXGA IPS, Intel Core Ultra 7 258V (8N, 4.8GHz), 32GB RAM LPDDR5x, 512GB SSD, 1200g, 28.5h, Windows 11, Teclado QWERTY Español |
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Qué tiene de especial la familia LG gram

LG gram se ha hecho conocida por una idea muy sencilla: conseguir ordenadores finos y ligeros sin reducirlos a ordenadores básicos. Hay versiones compactas, otras con pantallas grandes y configuraciones pensadas para trabajar con bastante carga.
Ese enfoque afecta a casi todo. En lugar de llenar el chasis con componentes orientados exclusivamente al máximo rendimiento, LG da bastante importancia al consumo, la batería y el peso. Por eso esta familia encaja especialmente bien con quien trabaja desde distintos lugares o lleva el ordenador consigo con frecuencia.
Hay diferencias importantes entre generaciones. Dependiendo de la gama y del año, te encontrarás con procesadores Intel Core Ultra, AMD Ryzen AI y distintas combinaciones de memoria y almacenamiento. Esto hace que no convenga comprar guiándose solamente por el nombre «gram». Hay que revisar el equipamiento concreto que tienes delante.
Un LG gram no se compra solo por potencia. Se compra cuando quieres juntar potencia suficiente, pantalla grande y mucha movilidad en el mismo ordenador.
La guía sobre qué mirar antes de comprar un portátil puede ayudarte a poner en orden todos esos criterios antes de comparar referencias.
¿Qué configuración debería buscar?
No hace falta perseguir siempre la versión más potente. Para encontrar un equilibrio, hay tres combinaciones que cubren buena parte de los usos habituales:
| Tipo de configuración | RAM y almacenamiento | Uso más recomendable |
|---|---|---|
| Equilibrada | 16 GB + 512 GB SSD | Oficina, teletrabajo, navegación y uso general |
| Potente | 32 GB + 512 GB SSD | Programación, multitarea y trabajo profesional |
| Amplia | 32 GB + 1 TB o más | Edición, proyectos pesados y muchos archivos |
Esta tabla es más útil que una lista cerrada de referencias porque una combinación concreta puede desaparecer, cambiar de procesador o ser sustituida por una nueva generación. El criterio, en cambio, sigue siendo válido.
Para quien quiere conservar el ordenador durante bastantes años, 32 GB de RAM y un SSD de al menos 512 GB forman una combinación especialmente interesante. Eso no significa que 16 GB sean insuficientes: para ofimática y teletrabajo siguen siendo una capacidad muy razonable.
No te fijes solo en el procesador: el resto de componentes también cuenta

LG gram puede incorporar diferentes familias de procesadores según generación y configuración. En las generaciones recientes aparecen Intel Core Ultra y AMD Ryzen AI, con gamas que permiten escoger entre niveles de rendimiento diferentes.
Dentro de una misma familia encontrarás escalones como Core Ultra 5 y Core Ultra 7 o Ryzen 5 y Ryzen 7. La nomenclatura sirve como orientación, pero no conviene asumir que pasar de un 5 a un 7 convierte automáticamente el ordenador en el doble de rápido. Importan la generación, el número de núcleos, los límites de consumo y la refrigeración del chasis.
Para navegación, Office, videollamadas, gestión de documentos y muchas tareas habituales, un procesador de gama media actual es más que suficiente. Si vas a programar con entornos pesados, utilizar máquinas virtuales, editar vídeo o trabajar con cargas prolongadas, entonces sí tiene sentido mirar las gamas superiores.
Los chips con NPU añaden capacidad específica en determinadas funciones de inteligencia artificial. Es una prestación interesante pensando en el futuro, pero no debería ser el motivo principal al comprar un ordenador si nunca vas a utilizar este tipo de herramientas.
La comparativa entre Ryzen AI e Intel Core Ultra te permite profundizar en esta decisión sin convertirla en una guerra entre marcas.
Un procesador más potente no arregla una mala elección de pantalla, poca RAM o un ordenador demasiado pesado para el uso que vas a darle.
16 GB o 32 GB de RAM: una decisión bastante más importante de lo que parece

Con 16 GB puedes trabajar perfectamente con navegador, Office, correo, videollamadas, reproducción multimedia, muchas pestañas y una multitarea razonable. Para una persona que utiliza el ordenador principalmente para productividad, no hace falta subir automáticamente a 32 GB.
La situación cambia cuando utilizas herramientas más exigentes. Grandes hojas de cálculo, aplicaciones profesionales o muchas herramientas abiertas al mismo tiempo aprovechan esa capacidad adicional.
Los 32 GB también tienen sentido cuando quieres comprar pensando a largo plazo. El software tiende a ocupar cada vez más memoria y contar con margen evita tener que cerrar aplicaciones constantemente dentro de unos años.
Hay otro detalle importante en la familia gram: algunas variantes utilizan memoria integrada en placa. Por eso es interesante comprobar si existe posibilidad de ampliación antes de comprar. Si no la hay, elegir 16 o 32 GB es una decisión que conviene tomar con perspectiva. Aquí tienes una explicación más completa sobre 16 GB frente a 32 GB en un portátil.
Los 32 GB no hacen que todo vaya el doble de rápido. Lo que hacen es darte mucho más margen cuando empiezas a exigirle al ordenador.
SSD de 512 GB o 1 TB: ¿cuánto necesitas?
512 GB SSD ofrecen espacio suficiente para Windows, aplicaciones, documentos, fotografías y proyectos habituales. En teletrabajo, programación, ofimática y navegación suelen ofrecer una capacidad bastante equilibrada.
Subir a 1 TB tiene más sentido si trabajas con muchos archivos locales, fotografías en alta resolución, vídeo, bibliotecas multimedia o máquinas virtuales. Encaja mejor con quien prefiere guardar sus proyectos directamente en el ordenador en lugar de depender continuamente de almacenamiento externo.
No confundas capacidad con velocidad. Un SSD de mayor tamaño no significa automáticamente que el ordenador sea mucho más rápido. El tipo de unidad y su interfaz también influyen, pero en un uso normal no tiene mucho sentido obsesionarse con las cifras más altas.
La guía sobre SSD NVMe Gen4 y Gen5 explica cuándo una mejora de velocidad aporta algo y cuándo es más útil invertir en capacidad.
Una pantalla grande justifica por sí sola parte de la compra

Otro de los puntos fuertes de LG gram es la posibilidad de encontrar formatos grandes sin que el peso se dispare como ocurre con muchos ordenadores convencionales.
Las versiones de 16 pulgadas resultan especialmente adecuadas para trabajar. Hay espacio suficiente para colocar dos ventanas juntas, consultar documentación mientras escribes, manejar hojas de cálculo o editar fotografías con mayor comodidad.
En pantalla hay que mirar algo más que las pulgadas. El tipo de panel, resolución, relación de aspecto, brillo, tratamiento antirreflejos y cobertura de color también deben considerarse.
En oficina y teletrabajo, un buen panel IPS es más que suficiente. La fotografía, el diseño o la creación de contenido exigen prestar más atención a la cobertura de color. Si trabajas cerca de ventanas o con iluminación intensa, el acabado antirreflejos resulta especialmente práctico.
El peso: la razón por la que un LG gram puede tener sentido
Un ordenador de 15 o 16 pulgadas suele ser más grande y pesado que uno compacto. La gracia de LG gram consiste precisamente en reducir ese inconveniente sin convertir la pantalla en algo pequeño. Durante los primeros minutos de uso, esto quizá parezca poco importante. Después de varias semanas llevando el ordenador de casa al trabajo, a reuniones o de viaje, se entiende mucho mejor.
Si vas a transportar el ordenador cuatro o cinco veces por semana, el peso deja de ser una cifra de la ficha y pasa a ser parte de tu compra.
Por eso dos configuraciones con prestaciones similares pueden tener una diferencia de precio que parece difícil de justificar mirando solamente CPU, RAM y SSD. Parte de esa diferencia está en conseguir un ordenador ligero, fino y pensado para moverse.
Batería: mucho más que una cifra en la ficha

La autonomía es otra de las grandes razones para mirar esta familia. LG ha apostado durante años por combinar baterías de buena capacidad con procesadores eficientes. Las cifras anunciadas por el fabricante pueden ser elevadas, pero nunca hay que interpretarlas como el número de horas que vas a conseguir haciendo cualquier tarea.
Navegar con el brillo bajo consume poco. Editar vídeo, mantener muchas aplicaciones abiertas o trabajar con cargas sostenidas consume bastante más.
Por eso, junto a la cifra anunciada, interesa conocer el tamaño de la batería, el procesador utilizado y el tipo de trabajo que vas a realizar. La guía sobre cómo saber cuánto dura la batería de un portátil explica cómo interpretar estas cifras.
¿Qué gráfica llevan y hasta dónde llegan?

En la gama ligera de LG predominan los gráficos integrados, una elección lógica cuando se busca reducir consumo, calor y peso. Para ofimática, navegación, programación, reproducción de vídeo y edición fotográfica, una gráfica integrada moderna proporciona un rendimiento suficiente. También permite realizar trabajos creativos que no dependan de una potencia gráfica extrema.
El límite aparece con juegos exigentes, renderizado 3D, edición profesional de vídeo con determinados efectos y otras cargas donde la GPU tiene un peso importante. En esos casos, un ordenador con gráfica dedicada es mucho más apropiado, aunque normalmente tendrás que aceptar más peso, consumo y ruido. La comparativa entre GPU integrada y dedicada explica bien esta diferencia.
Un LG gram puede tener mucha potencia de procesador y seguir sin ser la elección adecuada para gaming exigente. La CPU y la GPU cumplen funciones distintas.
Conectividad: revisa los puertos antes de decidir
Cuanto más fino es un ordenador, más importante resulta comprobar qué conexiones proporciona.
Antes de comprar, revisa si necesitas USB-A, USB-C, salida de vídeo, lector de tarjetas, conexión de red mediante adaptador, Thunderbolt o una entrada de auriculares. No todas las configuraciones incluyen exactamente los mismos puertos. Esto resulta especialmente útil si vas a utilizar el ordenador en un puesto de trabajo con monitor externo, almacenamiento adicional y varios periféricos.
Además, es conveniente comprobar qué posibilidades ofrece el USB-C: no todos los conectores USB-C tienen las mismas funciones. Algunos permiten cargar, sacar imagen y transferir datos a mucha velocidad, mientras otros están más limitados.
Cinco minutos revisando esta parte de la ficha técnica pueden ahorrarte tener que comprar varios adaptadores después.
¿Para quién compraría un LG gram?

El perfil más claro es alguien que busca un ordenador ligero sin renunciar a una pantalla grande y un buen nivel de rendimiento. Teletrabajo, oficina híbrida, programación, gestión empresarial, creación de contenido o fotografía son usos donde este planteamiento tiene bastante sentido.
Encaja especialmente bien con quien trabaja en distintos lugares y prefiere llevar un solo ordenador capaz de cubrir tanto tareas profesionales como personales.
¿Es una buena compra para estudiar?
Puede serlo, pero no lo plantearía como la opción habitual para cualquier estudiante.
Si solo vas a utilizar Word, navegar, consultar PDFs y hacer videollamadas, hay ordenadores bastante más económicos que cumplen perfectamente. Un LG gram adquiere sentido en un estudiante cuando existe alguna exigencia adicional: programación, software especializado, edición, mucha movilidad o una intención clara de utilizarlo durante bastantes años.
No necesitas pagar por una gama premium simplemente porque estés estudiando.
Cuándo no elegiría un LG gram
Aquí está la parte que muchas comparativas de productos pasan por alto. No escogería esta familia si el ordenador va a permanecer siempre encima de una mesa y no tienes una preocupación especial por el peso. En ese escenario, existen alternativas que ofrecen más rendimiento por el mismo dinero o ahorrar una cantidad importante manteniendo una buena configuración.
Tampoco es mi primera opción para gaming exigente. Una GPU dedicada, refrigeración más grande y una versión diseñada específicamente para jugar encajan mejor. Y tampoco compraría 32 GB de RAM o un procesador de gama alta si el uso va a limitarse a correo, navegador, documentos y entretenimiento.
Un uso centrado en tareas básicas como navegar, estudiar, trabajar con documentos o consumir contenido multimedia permite buscar alternativas más económicas. Los mejores portátiles de 700 euros pueden ser una opción más adecuada en estos casos.
¿Qué configuración elegir para trabajar varios años?
Si buscas un ordenador que no se quede pequeño rápidamente, yo prestaría especial atención a cuatro elementos.
1️⃣ RAM. 16 GB son suficientes para muchas personas, pero 32 GB ofrecen más margen en un ordenador que quieres conservar durante años.
2️⃣ SSD. 512 GB cubren buena parte de los usos profesionales, mientras que 1 TB resulta más cómodo si manejas muchos archivos.
3️⃣ Pantalla. Si vas a pasar muchas horas delante de ella, prioriza un buen panel IPS antes que una pequeña diferencia de rendimiento.
4️⃣ Procesador. Aquí sí es recomendable subir de gama cuando el trabajo lo exige, pero sin olvidar que un chip superior no compensa una mala elección en los otros tres apartados.
Una combinación de 32 GB, 512 GB o 1 TB SSD, procesador moderno y una buena pantalla IPS forma una base muy sólida para una compra duradera.
¿Compensa pagar más por un LG gram?
Depende de qué estés comprando exactamente. Si enfrentas un LG gram con otro ordenador de prestaciones similares y solo miras el procesador, la RAM y el SSD, quizá parezca caro. Pero ese criterio se queda corto, porque el atractivo de la familia está en el peso, la autonomía y la pantalla. Ahí es donde debes decidir.
Un LG gram compite en una zona donde ya hay otros portátiles premium con buenos acabados, pantallas de calidad y un buen nivel de rendimiento. Si quieres comparar otras alternativas dentro de esta gama, echa un vistazo a nuestra selección de mejores portátiles premium por 1.500 euros.
Si nunca sacas el ordenador de casa, posiblemente haya opciones más interesantes. Si lo llevas continuamente contigo, una pantalla grande y un peso reducido pueden tener mucho más valor que una pequeña diferencia de rendimiento.
Para comprobar qué portátiles están disponibles en cada momento: ver los LG gram disponibles en Amazon →
No buscaría automáticamente el más potente. Buscaría un equipo con suficiente RAM, SSD adecuado, una pantalla que te guste y un procesador acorde con el trabajo que vas a realizar.
